Linux es uno de los grandes ejemplos de desarrollo colaborativo en torno al software libre y de código abierto. El núcleo iniciado por Linus Torvalds se convirtió en la base de un amplio ecosistema de sistemas operativos, herramientas y comunidades.
Su influencia alcanza servidores, dispositivos y teléfonos basados en Android. Lo que me impresiona no es afirmar que gana todas las comparaciones, sino la cantidad de situaciones en las que permite estudiar, adaptar y reutilizar la tecnología.
Ningún sistema operativo es seguro por definición. Una instalación de Linux también necesita mantenimiento, controles de acceso y una configuración adecuada. Su seguridad depende del entorno y de quienes lo administran, no solo del nombre que aparece al arrancar.
Animo a los profesionales técnicos a familiarizarse con su administración. Otros usuarios pueden encontrar en él un entorno estable para las tareas cotidianas. La mejor forma de descubrir qué ofrece es probarlo, preguntar y aprender poco a poco.
Si describir el ecosistema de WordPress lleva tiempo, explicar las comunidades que rodean Linux exigiría mucho más. Por esa contribución, sigo teniendo una palabra sencilla: kiitos. Gracias.
