En informática, el cambio no es una interrupción ocasional. Aparece en un comportamiento anómalo del hardware, en un fallo del software, en los errores de nuestro código o en una reorganización del equipo.
Un profesional necesita flexibilidad, pero ser flexible no equivale a aceptar cualquier novedad sin preguntar. Significa comprender qué ha cambiado, decidir qué sigue importando y ajustar el método. A veces, adaptarse empieza por reconocer que el plan era equivocado.
