Creo que finalmente he escrito sobre lo que quería contar. Algunas cosas se han quedado en el tintero, bien porque prefiero reservarlas o porque no aportaban lo suficiente a la historia. Lo que queda es un intento de explicar el quién, el qué y el cómo de este recorrido.
Otras preguntas pueden esperar a un próximo capítulo. Por ahora, os tengo que dejar: vuelvo a estar ocupado, tengo trabajo. Después de todo, es una buena razón para cerrar el cuaderno.
Gracias a quienes hicieron posibles estas páginas y, especialmente, a quienes sirvieron de inspiración mediante su ejemplo, su generosidad o sus lecciones difíciles.
Nos vemos en próximos capítulos. Sed buenos. Peace. One love.

