Si hay algo que los españoles sabemos hacer bien, es balancear nuestra contradicción interna entre el amor a la naturaleza y nuestra pasión desenfrenada por cubrir todo con asfalto. Nos gusta presumir de nuestras hermosas playas, nuestras montañas imponentes y nuestros parques nacionales, pero a la hora de la verdad, cuando se trata de elegir entre el progreso y preservar la naturaleza, ya sabemos cuál es la opción ganadora: ¡el cemento!
Este capítulo explorará cómo España ha manejado la cuestión del medio ambiente a lo largo de los años, siempre con ese toque especial de ironía y autocrítica que nos caracteriza. Desde el pasado hasta el presente, y echando un vistazo al futuro, veremos cómo hemos logrado convertirnos en campeones de la contradicción ambiental. ¿Podremos alguna vez conciliar nuestra aparente obsesión por construir con la necesidad de proteger lo que queda de nuestro medio ambiente? Veamos.
