El concepto de opción preferencial por los pobres es uno de los pilares de la Doctrina Social de la Iglesia. Este principio sostiene que, aunque la Iglesia debe preocuparse por el bienestar de todas las personas, tiene una responsabilidad especial hacia los pobres, los marginados y los que sufren. La opción preferencial no es una exclusión de otros, sino un llamado a poner las necesidades de los más vulnerables en el centro de las decisiones económicas, sociales y políticas.
La Teología de la Liberación: La Teología de la Liberación, desarrollada en América Latina, articuló la opción preferencial por los pobres en términos teológicos y pastorales. Aunque inicialmente controvertida, esta corriente influyó profundamente en la Doctrina Social de la Iglesia, especialmente en regiones donde la pobreza estructural y la exclusión eran problemas endémicos.
Programas de Asistencia Social: La Iglesia, a través de instituciones como Cáritas Internacional y miles de congregaciones religiosas, administra programas de asistencia en todo el mundo. Estos incluyen comedores sociales, albergues, escuelas y clínicas que proporcionan ayuda directa a millones de personas. Sin embargo, la Iglesia insiste en que la verdadera justicia no se logra solo con asistencia caritativa, sino con una transformación estructural que elimine las causas de la pobreza.
Denuncia Profética: Los Papas han sido voces proféticas en la denuncia de la pobreza y la desigualdad. El Papa Pablo VI, en su encíclica "Populorum Progressio" (1967), afirmó que “el desarrollo es el nuevo nombre de la paz”, mientras que el Papa Francisco, en "Evangelii Gaudium" (2013), criticó un sistema económico que “descarta a los débiles” y crea una cultura de la indiferencia.

