El papel de la Iglesia en la evangelización también ha estado plagado de contradicciones, especialmente en el contexto de la colonización y la misión en tierras no cristianas. Mientras que la Iglesia enseña que el anuncio del Evangelio debe ser una oferta de fe libre, abierta y respetuosa, algunos episodios de la historia sugieren un enfoque más coercitivo que se asemeja al proselitismo y la imposición de la fe.
La Evangelización en América Latina: Durante la colonización de América Latina, la evangelización a menudo se asoció con la conquista militar y la imposición cultural. Aunque muchas órdenes religiosas como los Jesuitas y los Franciscanos defendieron los derechos de los pueblos indígenas y promovieron la inculturación, la conversión forzada y la eliminación de las tradiciones locales dejaron una herida profunda en la identidad de muchas comunidades.
La Evangelización en Asia y África: En Asia, especialmente en países como China y Japón, la evangelización fue acompañada a menudo por tensiones con las autoridades locales, que veían la presencia de los misioneros como una injerencia extranjera. La represión de los cristianos en Japón en el siglo XVII y las posteriores prohibiciones de la fe católica en China muestran cómo la misión fue vista no solo como una amenaza religiosa, sino también política.
El Equilibrio entre Evangelización y Respeto: El Papa Francisco ha subrayado la importancia de distinguir entre evangelización y proselitismo, afirmando que la verdadera evangelización nunca debe ser coercitiva ni irrespetuosa con las culturas locales. Su enfoque de diálogo interreligioso y respeto mutuo es un intento de superar las contradicciones del pasado, pero no todos dentro de la Iglesia apoyan plenamente esta postura.

