La promoción de la paz es una de las prioridades de la Iglesia. A través de sus declaraciones, la diplomacia vaticana y la labor pastoral de obispos y sacerdotes, la Iglesia busca ser un agente de reconciliación en contextos de conflicto y división.
Mediación Internacional: El Vaticano ha mediado en conflictos como la guerra de las Malvinas, la paz en Colombia y las negociaciones de Oriente Medio, utilizando su neutralidad y autoridad moral para promover soluciones pacíficas.
Reconciliación Nacional: En muchos países de África y América Latina, la Iglesia ha sido una de las pocas instituciones capaces de mediar entre facciones en guerra y trabajar para reconstruir la confianza en sociedades divididas.

