Las generaciones más jóvenes representan un desafío especial para la Iglesia. Muchos jóvenes se sienten desconectados de la institución, y un número creciente se identifica como “sin religión”. La Iglesia debe desarrollar nuevas formas de comunicación y pastoral juvenil que hablen a las preocupaciones y aspiraciones de los jóvenes, y que los inviten a participar en una experiencia viva de la fe.
Los Encuentros Mundiales de la Juventud: Los Encuentros Mundiales de la Juventud (EMJ), iniciados por el Papa Juan Pablo II, han sido un éxito pastoral en la movilización de millones de jóvenes en todo el mundo. Estos eventos muestran que, cuando se presenta de manera auténtica y vibrante, el mensaje del Evangelio sigue siendo atractivo para los jóvenes. La Iglesia debe encontrar formas de llevar esta energía a las parroquias y comunidades locales.
Pastoral Digital: Los jóvenes son nativos digitales y la Iglesia debe presencia activa en las redes sociales y plataformas en línea. La pastoral digital no se trata solo de tener una página web o un perfil en redes sociales, sino de crear espacios donde los jóvenes puedan hacer preguntas, expresar sus dudas y encontrar comunidad.

